Tuesday, May 01, 2007
Wednesday, March 28, 2007
Monday, March 26, 2007
Sunday, March 04, 2007
Un limón y medio limón
Mi bólido blanco (un Opel Corsa con más de 10 años) empezó a hacer ruidos extraños de camino a casa. Abrí la puerta del garaje y comencé a bajar hacia los infiernos. Mientras, pensaba en que quizás debería plantearme un cambio de vehículo.
Primer sótano: color rojo. Segundo sótano: color azul. Tercer sótano: color verde. Finalmente, el cuarto sótano: color amarillo. Cuando empecé con las maniobras de aparcamiento me di cuenta de que había un limón en medio de la plaza de garaje. Un limón precioso y amarillo que hacía juego con las líneas de la cuarta planta. Estaba allí, encima de una mancha de aceite.
Aquello sólo podía interpretarse como un mensaje subliminal que me decía a gritos: "Cámbiate el coche y cómprate un polo".
Primer sótano: color rojo. Segundo sótano: color azul. Tercer sótano: color verde. Finalmente, el cuarto sótano: color amarillo. Cuando empecé con las maniobras de aparcamiento me di cuenta de que había un limón en medio de la plaza de garaje. Un limón precioso y amarillo que hacía juego con las líneas de la cuarta planta. Estaba allí, encima de una mancha de aceite.
Aquello sólo podía interpretarse como un mensaje subliminal que me decía a gritos: "Cámbiate el coche y cómprate un polo".
Thursday, February 15, 2007
El hombre de los infiernos
Salí de casa con desgana. Desde luego, eso de madrugar no era lo mío, quién me mandaba a mí apuntarme a ese maldito cursillo.
Me disponía a bajar con el ascensor al garaje cuando, a toda prisa, apareció por la puerta un hombrecillo con bigote. Interpuse mi mano para que la puerta del ascensor no se cerrara y el hombre pudiera entrar.
Muchísimas gracias, yo voy al segundo sótano, dijo sonriendo. Introduje mi llave en el -2 y comenzamos a bajar. ¿Tú vas todavía más abajo? Sí, contesté, al -4. Mmmm, cerquita de los infiernos... dijo con mirada picaruela. La puerta se abrió en el segundo sótano. El hombre me miró y, sonriendo de forma extraña, dijo: Espero que tengas un buen día. La puerta se cerró.
Cuando salí del garaje con mi coche, el cielo se había despejado y había dejado de hacer ese fresquito incordioso. En el cursillo de Java, los ejercicios de programación me salieron bordados. En la Escuela Oficial de Idiomas no dimos clase, vimos una película. Decidí que era un buen día para salir de compras y, en efecto, todo un éxito al precio más óptimo.
Esta noche no sé qué me espera. Lo que sí espero es que mañana vuelva a encontrarme al susodicho sujeto de los infiernos porque, sin duda, tiene algún tipo de poder sobre el universo.
Me disponía a bajar con el ascensor al garaje cuando, a toda prisa, apareció por la puerta un hombrecillo con bigote. Interpuse mi mano para que la puerta del ascensor no se cerrara y el hombre pudiera entrar.
Muchísimas gracias, yo voy al segundo sótano, dijo sonriendo. Introduje mi llave en el -2 y comenzamos a bajar. ¿Tú vas todavía más abajo? Sí, contesté, al -4. Mmmm, cerquita de los infiernos... dijo con mirada picaruela. La puerta se abrió en el segundo sótano. El hombre me miró y, sonriendo de forma extraña, dijo: Espero que tengas un buen día. La puerta se cerró.
Cuando salí del garaje con mi coche, el cielo se había despejado y había dejado de hacer ese fresquito incordioso. En el cursillo de Java, los ejercicios de programación me salieron bordados. En la Escuela Oficial de Idiomas no dimos clase, vimos una película. Decidí que era un buen día para salir de compras y, en efecto, todo un éxito al precio más óptimo.
Esta noche no sé qué me espera. Lo que sí espero es que mañana vuelva a encontrarme al susodicho sujeto de los infiernos porque, sin duda, tiene algún tipo de poder sobre el universo.
Monday, February 12, 2007
Globosphera 2
Y allí estaba él de nuevo, en el silencio de la noche, tirado en la rampa de un garaje. Esta vez ya no tenía aire ni para flotar un centímetro. Seguramente le habían partido el corazón en visperas de San Valentín y se había desinflado, qué crueldad. El rojo intenso y brillante que unas horas antes pretendía iluminar la mirada de alguien quedó inmóvil en el asfalto para siempre.
Globosphera
Allí estaba él, en una calle estrecha y oscura a las dos de la mañana, solitario. Conservaba en su interior el aire justo para sobrevivir y seguir a flote, pero no tenía el suficiente como para poder volar alto y alcanzar a los demás, a todos aquellos globos que, como él, querían ser libres. Sin duda, una metáfora de la vida en forma de globo brillante de happy birthday.
Sunday, February 11, 2007
Instrumentos Caseros
Hoy, mientras preparábamos el programa de Cortando Circuitos, hemos descubierto nuestro primer instrumento casero para crear una composición al estilo de las Músicas Minúsculas de M80. Nuestro gran generador de fondo musical son unos clips de los de sujetar las hojas. A ver si poco a poco vamos añadiendo elementos y al final se nos ocurre algo, sería divertido.
Os dejo como regalillo la canción ganadora del premio del público del Festival de Músicas Minúsculas de este año.
Haihoberts - Orquesta Fireluche
PD: Lo de Fireluche parece una mezcla entre fuego y peluche, lo cual me recuerda a algo :D
Os dejo como regalillo la canción ganadora del premio del público del Festival de Músicas Minúsculas de este año.
Haihoberts - Orquesta Fireluche
PD: Lo de Fireluche parece una mezcla entre fuego y peluche, lo cual me recuerda a algo :D
Thursday, February 08, 2007
Wednesday, February 07, 2007
Monday, February 05, 2007
Friday, December 22, 2006
Despertar
Y después de su letargo, despertó para decirle al mundo:
¡¡¡¡¡He aprobado Procesadores!!!!!
Feliz Navidad a todos.
¡¡¡¡¡He aprobado Procesadores!!!!!
Feliz Navidad a todos.
Friday, September 15, 2006
Wednesday, September 13, 2006
Ice Cream
Your love is better than ice cream
Better than anything else that I’ve tried
And your love is better than ice cream
Everyone here knows how to fight
And it’s a long way down
It’s a long way down
It’s a long way down to the place
Where we started from

Your love is better than chocolate
Better than anything else that I’ve tried
Oh love is better than chocolate
Everyone here knows how to cry
It’s a long way down
It’s a long way down
It’s a long way down to the place
Where we started from...
And your love is better than ice cream
Everyone here knows how to fight
And it’s a long way down
It’s a long way down
It’s a long way down to the place
Where we started from

Your love is better than chocolate
Better than anything else that I’ve tried
Oh love is better than chocolate
Everyone here knows how to cry
It’s a long way down
It’s a long way down
It’s a long way down to the place
Where we started from...
Tuesday, August 15, 2006
Wednesday, August 02, 2006
Tuesday, July 11, 2006
Extraño duermevela
Ésta no pretendía ser la siguiente entrada del blog, pero ahí va:
Hace apenas una hora, estaba tumbada en el sofá dispuesta a hacer una siesta. Aún no estaba demasiado dormida cuando por mi mente ha pasado una frase; era algo parecido a "Los hombres no pueden hacer lo que tú quieres que hagan". Inmediatamente, mi cerebro ha asociado a esa frase un número: 182. Entonces, en cuestión de segundos, he reformulado la frase porque no acababa de ser exacta, más bien tenía que decir "No puedes hacer que los hombres hagan lo que tú quieres que hagan". Entonces mi cerebro ha dicho: ¡ah! no importa, es una operación sencilla, si la nueva frase es esa sólo tienes que multiplicar por 10 y tenemos 1820. Fin.
Aunque está claro que uno desvaría en esos momentos previos a conciliar el sueño, me ha dado cierto miedo está situación. ¿Y si en realidad no somos más que unos robots que ejecutamos instrucciones asociadas a números?¿Y si nuestras producciones gramaticales son números programados por algún Dios del ensamblador?
Hace apenas una hora, estaba tumbada en el sofá dispuesta a hacer una siesta. Aún no estaba demasiado dormida cuando por mi mente ha pasado una frase; era algo parecido a "Los hombres no pueden hacer lo que tú quieres que hagan". Inmediatamente, mi cerebro ha asociado a esa frase un número: 182. Entonces, en cuestión de segundos, he reformulado la frase porque no acababa de ser exacta, más bien tenía que decir "No puedes hacer que los hombres hagan lo que tú quieres que hagan". Entonces mi cerebro ha dicho: ¡ah! no importa, es una operación sencilla, si la nueva frase es esa sólo tienes que multiplicar por 10 y tenemos 1820. Fin.
Aunque está claro que uno desvaría en esos momentos previos a conciliar el sueño, me ha dado cierto miedo está situación. ¿Y si en realidad no somos más que unos robots que ejecutamos instrucciones asociadas a números?¿Y si nuestras producciones gramaticales son números programados por algún Dios del ensamblador?Tuesday, June 20, 2006
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